En primer lugar, para pescar necesitas anzuelos, cañas, flotadores, líneas y un salabre. En segundo lugar, lleva lo necesario para desplazarte y poder ir y venir cuando quieras. En tercer lugar, asegúrate de tener suficiente comida y agua para evitar el hambre y la sed. Por último, lleva paraguas e impermeable para protegerte del sol y la lluvia.
La pesca suele dividirse en dos categorías, cada una con varias subcategorías: pesca en agua dulce y pesca en el mar.
Tomando como ejemplo la pesca en estanques, explicaré los pasos básicos para pescar:
1. Al llegar a un estanque al aire libre, lo primero es elegir un puesto, es decir, un lugar ideal para pescar. Por lo general, los mejores lugares son las zonas más estrechas del estanque, las esquinas, las curvas, las salientes y los bordes con hierba. También hay que comprobar que no haya árboles caídos ni troncos hundidos bajo el puesto, para evitar que el anzuelo se enganche en ellos; que no haya árboles encima, para evitar que la caña se enrede al levantarla y que se pierdan el flotador y la línea; y que no haya otros obstáculos delante, para poder lanzar el anzuelo con facilidad. Es especialmente importante evitar las líneas de alta tensión para prevenir accidentes.
2. Una vez elegido el puesto, hay que buscar el fondo del estanque. Solo así se puede elegir la profundidad adecuada para el anzuelo, según la estación y las condiciones meteorológicas. Por lo general, en primavera se pesca en aguas poco profundas, de 60 a 90 cm; en verano, a la sombra de los árboles, a unos 1,5-1,7 metros; en otoño, junto a la hierba, a unos 1,2-1,5 metros; y en invierno, a unos 1,5-2 metros.
3. Por lo general, conviene elegir de 2 a 3 puestos. Puedes ir alternando entre ellos para aumentar las posibilidades de picada y, además, mantenerte en movimiento con regularidad.
4. Una vez enganchado un pez grande, hay que cansarlo antes de sacarlo. No te emociones ni entres en pánico: primero, controla su primera embestida. El método básico consiste en sujetar la caña con ambas manos por encima de la cabeza y mantener al pez a unos 1,5 metros de profundidad. No intentes sacarlo del agua enseguida. Al cabo de unos minutos, o quizá de varias decenas de minutos, el pez perderá casi toda su fuerza y podrás acercarlo a la superficie varias veces. Al «tragar» agua, se quedará sin oxígeno, no podrá resistirse y acabará panza arriba. Cuando hayas conseguido cansarlo, usa el salabre para sacarlo y recogerlo.
5. Si vas a pescar durante más de una hora, levanta la vista y mira al horizonte o a lo lejos de vez en cuando para descansar la vista. Cada 2 o 3 horas, puedes dar una vuelta alrededor del estanque o acercarte a otros pescadores. Si llevas mucho tiempo de pie, haz unas cuantas sentadillas. Si llevas mucho tiempo sentado, camina y gira la cintura. El objetivo es mantener el cuerpo en movimiento.
Al terminar de pescar, recoge tus cosas y revísalas con cuidado para no dejarte nada. También debes llevar una bolsa de plástico para recoger toda la basura que hayas generado y proteger el medio ambiente. Al llegar a casa, lávate la cara con agua templada, a unos 38 grados Celsius; después, pon los pies en remojo en agua templada, bebe un vaso de agua ligeramente salada y descansa unos 15 minutos. Esto no solo ayuda a reponer el agua y las sales del organismo, sino que también alivia el cansancio.

